Bilbao.- El equipo que investiga en Bizkaia la mejora de la calidad del agua de arroyos y manantiales destinada al consumo humano ha logrado implicar a ayuntamientos de las comarcas de Busturialdea y Lea-Artibai en la protección del suelo en torno a esas captaciones en zonas boscosas frente a prácticas forestales agresivas.
Esta implicación, en forma de puesta a disposición de los investigadores de tierras municipales que rodean los puntos de captación de agua, se ha conseguido en el marco del proyecto Life Urbaso, que cuenta con financiación europea y coordina el instituto vasco de investigación agraria Neiker.
En su desarrollo también participan la universidad pública vasca EHU, el centro de investigación sobre cambio climático BC3, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia y la Agencia EFE.
Su objetivo es demostrar que protegiendo los suelos y la cubierta vegetal mediante una gestión forestal sostenible que posibilite que menos lodos y sedimentos acaben en las captaciones de agua es posible mejorar la calidad y la cantidad del recurso hídrico y reducir el tratamiento físico-químico en la potabilización para su consumo.
Recta final de Life Urbaso
Tras más de cuatro años de mediciones en varios puntos de captación de agua en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, el proyecto Life Urbaso encara su recta final, aunque, según han valorado los investigadores, va a ser posible su continuidad, ya fuera del ámbito de la financiación europea, tras haber despertado el interés de distintos municipios que se abastecen de agua en captaciones superficiales.
«La semilla está plantada y bien plantada», ha señalado el responsable de investigación forestal de Neiker, Ander Arias, durante el encuentro «de final de proyecto» que han celebrado esta semana con el representante europeo Michel Quicheron, de CINEA, la agencia europea de clima, infraestructuras y medio ambiente.
Para el investigador de Neiker, el balance del trabajo realizado dentro del proyecto Life Urbaso, cuyo período de desarrollo finaliza el próximo mes de agosto, es «muy positivo porque hemos llegado a muchos municipios» haciendo saber «lo importante que es hacer una gestión sostenible de los bosques».
El mensaje centrado en la relación entre bosques y agua «ha calado en los municipios, que nos han proporcionado sus tierras» y «han comprado terrenos para proteger sus captaciones», ha indicado Arias.
Markina-Xemein
Es el caso de Markina-Xemein, cuyo Ayuntamiento ha adquirido cuatro parcelas alrededor de la captación del manantial Urko, una de las utilizadas para abastecer de agua a su población.
«La propuesta nos vino desde Neiker, el Consorcio de Aguas y la EHU», ha señalado a EFE la alcaldesa de Markina, Iratxe Lasa, que ha explicado que la compra de los terrenos concluyó a finales de 2025, aunque ya antes los propietarios permitieron a los investigadores intervenir en el terreno.
El representante europeo Michel Quicheron ha tenido ocasión esta semana de conocer ‘in situ’, a pie de la captación monitorizada en Markina-Xemein, cómo los investigadores analizan el agua del manantial: «Medimos la turbidez cada 10 minutos, la conductividad eléctrica del agua, su temperatura y la altura de la lámina de agua», ha detallado el catedrático en Hidrogeología de la Universidad del País Vasco Iñaki Antigüedad.
El experto ha explicado el problema que sufren las captaciones en arroyos de zonas rurales muy forestadas con plantaciones de pino y eucalipto, donde en días de lluvia las prácticas forestales no sostenibles, con talas de árboles a matarrasa, provocan pérdida de suelo y «un chocolate» que termina en el agua.
Más tiempo para evidencias científicas
Iñaki Antigüedad ha destacado lo «interesante» que es la continuidad de los trabajos de investigación ya que la obtención de resultados y evidencias necesita de un mayor período de tiempo para poder elaborar una metodología de base científica.
«Urbaso muere oficialmente como proyecto y como financiación en agosto de este año, pero hay un compromiso escrito de que el trabajo de campo, sobre todo de EHU y Neiker conjuntamente, va a seguir al menos 10 años», ha indicado.
Según ha considerado, además del manantial de Markina y de las cuencas monitorizadas en Busturialdea-Urdaibai, se pueden sumar otros puntos ya que hay ayuntamientos interesados en «comprar terrenos en torno a las captaciones» para aplicar la «metodología Urbaso», consistente en la implementación de «anillos» de zonas protegidas en las captaciones con una silvicultura diferente en cada uno de ellos.
La aspiración de los investigadores es lograr «diez, quince, veinte… captaciones monitorizadas en diferentes ámbitos forestales», ha afirmado.
«Ahora se piensa en el bosque para producir madera y para fijar carbono, pero nadie se acuerda de que un bosque gestionado de determinada manera aporta más agua de mayor calidad a lo largo del tiempo», ha indicado el catedrático.
También el investigador de Neiker Jaime Uria ha puesto de manifiesto que «con el tiempo» se verán los efectos «de mantener la cobertura forestal» en las zonas en las que han intervenido los expertos.
Según ha dicho, en cuanto a la biodiversidad, «los cambios son a largo plazo, pero podemos prever que habrá una mejora en cuanto a especies», así como una mejora de «la calidad del agua».
Pago por servicios ambientales
En el marco del proyecto Life Urbaso, el investigador del centro de investigación sobre el cambio climático BC3 Iván Pérez Rubio ha tenido el encargo de diseñar un modelo de «pago por servicios ecosistémicos» o ambientales, consistente en incentivos a los propietarios de tierras para compensar los costos de fomentar prácticas sostenibles en base a la «metodología Urbaso».
Su implementación práctica se ha encontrado, sin embargo, con la dificultad de convencer a los propietarios para que cambien su modelo forestal, así como con la de incorporar al modelo datos empíricos que demuestren que ese cambio implica ahorro en los sistemas de tratamiento de agua.
A ello se ha sumado la ausencia de una normativa que permita implementar a nivel institucional un modelo de pago por servicios ecosistémicos.
El experto de BC3 ha valorado que el proyecto Urbaso «haya logrado superar» las dificultades encontradas para la implicación de los propietarios al conseguir que «los ayuntamientos se involucren en la protección del recurso hídrico», algo que ha supuesto «un avance importante».
También el representante europeo ha valorado esta implicación durante su visita a las captaciones en las que trabajan los investigadores. «Es interesante ver en el territorio la realidad», ha señalado a EFE.
«He podido ver que los ayuntamientos durante el proyecto han podido adquirir los terrenos para actuar con el fin de evitar efectos dañinos sobre el agua y parece que es una solución que va a poder tener efectos positivos», ha indicado el representante europeo, quien, tras lo escuchado y visto en su visita, deberá elaborar su informe final sobre el proyecto Life Urbaso. EFE






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