«¿Es la moda sostenible?» es el nombre de esta investigación en la que las principales marcas del sector, como Puma, H&M y Adidas, y 150 altos directivos han mostrado su compromiso para seguir invirtiendo en sostenibilidad, pese a la incertidumbre económica ocasionada por la COVID-19.
Los encuestados han afirmado estar implementando medidas sostenibles en toda la cadena de suministro, desde el abastecimiento de materias primas obtenidas de forma sostenible (65%), pasando por la introducción de métodos propios de la economía circular y la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (51% en ambos casos), hasta la inversión en nuevas tecnologías, como la impresión en 3D y el blockchain (41%).
Fast fashion
El 70% de ellos considera que la «fast fashion» a precios asequibles es compatible con la sostenibilidad ambiental y ven en la actual crisis una «oportunidad para renovar sus esfuerzos».
Los resultados del estudio revelan las dificultades a las que se enfrentan las compañías del sector a la hora de obtener datos de calidad que permitan avanzar en sostenibilidad.
Más de un cuarto de los entrevistados ha señalado como obstáculo la falta de datos disponibles y de fácil acceso. El 60% apunta a altas tasas de recopilación de datos en lo relativo a la cadena de suministro, mientras un 40% reconoce no hacer seguimiento de las emisiones de GEI ni del consumo de agua y energía.
Esfuerzos en sosteniblidad
El Presidente de U.S. Cotton Trust Protocol, Gary Adams, ha explicado que «las marcas se enfrentan a dificultades a la hora de encauzar sus esfuerzos en sostenibilidad» y que los «datos precisos y fiables» son de vital importancia para mejorar su labor.
Otra de las principales conclusiones de la investigación subraya la necesidad de colaboración entre los actores involucrados para mejorar el rendimiento empresarial y posibilitar un cambio real en materia de sostenibilidad. Todos los participantes coinciden en que la cooperación entre startups y grandes empresas beneficiaría a la industria. EFEVerde.




