La decisión de retirar por completo las bolsas de plástico se hace efectiva desde hoy en Baleares y se irá aplicando a lo largo del 2018 en las tiendas de Madrid y Barcelona, adelantándose así a la normativa europea, que -han recordado desde Lidl- en 2020 prohibirá la comercialización de bolsas de plástico ligeras para reducir su impacto medioambiental.
El director general de la compañía alemana, Claus Grande, ha agregado que la medida además va «mucho más allá» de la iniciativa europea, pues prevé la retirada total de bolsas de plástico de un solo uso y no sólo eliminar las ligeras, para comercializar en su lugar bolsas de rafia, hechas también a partir de plástico, pero «100% reciclado y reciclable».
La acogida por parte de los consumidores ha sido «muy positiva», ha señalado Grande, pues el 90 por ciento de los clientes de Lidl se mostraron a favor de prescindir de estos productos en las pruebas de aceptación realizadas por la empresa.
Costes del cambio
Las bolsas de rafia, no obstante, tienen un mayor coste, de cincuenta céntimos -respecto a los cinco céntimos que cuestan las convencionales-, pero Grande ha asegurado que el cambio no busca ganar beneficios.
De hecho, la sustitución de bolsas de plástico convencionales por las de rafia o de papel ha supuesto un 30 por ciento menos en ventas de bolsas, «reducción que justifica la pérdida de ingresos de un millón y medio de euros anuales».
El director de la empresa también ha avanzado que están trabajando en diferentes alternativas para encontrar soluciones a las bolsas de sección, como respuesta al movimiento «a granel», algo que ha valorado como «prioritario».
Grande ha recordado que la iniciativa ya se ha adoptado en las tiendas Lidl de países europeos como Francia y Alemania, entre otros, que han eliminado sus bolsas en los últimos dos años. EFEverde




