Así, la pareja formada por Gazpacho, un ejemplar criado a mano en el centro de El Acebuche (Huelva), y Haima han iniciado las cópulas en el centro extremeño.
El celo de las hembras se suele producir durante los meses de enero y febrero, con la bajada fuerte de las temperaturas, y dura entre dos y tres días, durante el cual realizarán una media de 20 y 25 cópulas.
Los centros de cría se encuentran inmersos en la preparación de la temporada reproductora de 2017.

Una vez realizados los traslados de animales y los chequeos de los ejemplares reproductores, el siguiente paso es la unión de los individuos que interesa emparejar, a tenor de las recomendaciones establecidas por el grupo asesor de aspectos genéticos y demográficos del programa de cría.
El Programa de Conservación Ex-situ del lince ibérico estableció el pasado año un total de 23 parejas para la temporada de cría, repartidas en los cinco centros de cría en cautividad adscritos al proyecto y ubicados en España y Portugal.





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