Este equipo, denominado Foil Plant, realiza un seguimiento científico de la contaminación por metales pesados en la cuenca del Guadiamar desde el 25 de abril de 1998, cuando la rotura de la balsa de residuos de la mina de Aznalcóllar vertió siete millones de metros cúbicos de lodos tóxicos, que contaminaron 4.634 hectáreas del cauce de este río.
Una de los integrantes de este equipo científico, María Teresa Domínguez, ha explicado hoy a Efe que, aunque la limpieza del Guadiamar ha sido «un ejemplo mundial» de descontaminación, aún quedan zonas de la parte norte de la cuenca con niveles significativos de contaminación, que requieren de nueva limpieza.
La urgencia por actuar tras el desastre ecológico, la dificultad orográfica y otras cuestiones determinaron que la limpieza inicial de la zona alta del Guadiamar -comprendida entre la balsa minera y el puente de las Doblas, en la carretera nacional Sevilla-Huelva- no se descontaminaran adecuadamente, ha explicado.
Contaminación persistente
Además, esta zona recibió un mayor volumen de vertidos tóxicos, que permanecieron más tiempo, por lo que en algunos puntos se mantienen aún un nivel de contaminación por metales pesados «muy persistente», en especial en el suelo, ya que algunos minerales se fijan en arcillas y en otros elementos «de los que la contaminación desaparece muy lentamente».
Los últimos análisis realizados en esta zona norte del Guadiamar evidencian que en algunos puntos los niveles de contaminación «siguen siendo muy altos», en especial, de arsénico y plomo, que superan concentraciones de hasta 200 miligramos por kilo, «muy superiores a los niveles normales y que la legislación de algunos países europeos obliga a aplicar labores de descontaminación».
Domínguez recomienda distinguir entre esta contaminación fijada al suelo y la denominada «móvil», la que transportan plantas y animales y que es muy baja en la mayoría de los lugares del Corredor Verde del Guadiamar, denominación de este río tras su descontaminación. EFEverde

![DOMINICANA HURACANES ATLÁNTICO:ACOMPAÑA CRÓNICA: HURACANES ATLÁNTICO - STO26. SANTO DOMINGO (REPÚBLICA DOMINICANA), 06/09/2017.- Un miembro del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), monitorea el paso el desplazamiento del huracán Irma hoy, miércoles 06 de septiembre de 2017, en Santo Domingo (República Dominicana). A pocas horas de la llegada del huracán Irma a la República Dominicana, los habitantes de la capital del país ultiman los preparativos para hacer frente al fenómeno, pertrechándose de todo lo necesario en caso de registrarse daños, o haya cortes de electricidad y agua. Irma avanza con vientos máximos sostenidos de 185 millas por hora (295 km/h), con rachas superiores, se desplaza hacia el oeste-noroeste con una velocidad de traslación de 16 millas por hora (26 km/h) y a su paso por las Islas Vírgenes Británicas se han registrado rachas de viento de 110 millas por hora (177 km/h). EFE/Roberto Guzmán[ACOMPAÑA CRÓNICA: HURACANES ATLÁNTICO]](https://efeverde.com/wp-content/uploads/2026/09/STO26-R-300x200.jpg)


