El documento, presentado este miércoles durante un foro virtual enmarcado en la EU Green Week 2021, incluye otros puntos «fundamentales para reducir el impacto ambiental de las áreas urbanas» en las que vive un porcentaje creciente de la población mundial, como el empleo de estrategias dirigidas a extender las energías renovables, lo que «contribuirá a mejorar la calidad del aire en las ciudades», además de disminuir la emisión de gases de efecto invernadero.
El texto se integra en el proyecto Ciudades Sostenibles 2030, que Forética lanzó a principios de este año y con el cual pretende ayudar a que los entornos urbanos se transformen en «espacios resilientes, seguros, inclusivos y sostenibles» que velen por la salud «mental y física» de sus ciudadanos, de acuerdo con la coordinadora de la iniciativa, Julia Moreno.
Un desarrollo sostenible en este sentido pasa por que los ciudadanos «estén situados en el centro de la toma de decisiones», lo que permitirá, según Moreno, «hacer frente a toda clase de retos», como la reciente crisis generada por la covid-19.
En el foro, la jefa de la oficina de la ONU-Habitat España, Carmen Sánchez, ha relacionado precisamente el origen de esta crisis con la «urbanización insostenible» y la considera una «lección a la sociedad» para «aprender que no se puede volver a la antigua realidad», sino abogar más bien por «un nuevo modelo dirigido hacia una realidad más verde, más saludable y más sostenible».
Colaboración público-privada
En opinión de Sánchez, las ciudades «deben tomar la iniciativa para liderar esta transformación», apoyándose en proyectos de colaboración público-privada.
La directora de proyectos y servicios de Forética, Ana Herrero, también ha defendido la necesidad de esta alianza entre las administraciones públicas y el sector privado.
A su juicio, este debe ser el «eje fundamental» para impulsar aún más una transición hacia la sostenibilidad en las ciudades que, de todas formas, «ha ido creciendo en materia ambiental y social en los últimos años». EFEverde.




