La sostenibilidad turística mal entendida. ¿Será el 2023 el comienzo de una nueva etapa? Por (*) Arturo Crosby

Publicado por: generico 4 de enero, 2023

Adivinar el futuro es muy arriesgado, pero sí se puede intuir las tendencias porque hay indicadores suficientes como para tener la información suficiente que nos ayude a valorar el futuro más inmediato, y sin duda en turismo la sostenibilidad y la digitalización son las palabras clave, pero quisiera añadir el comienzo también de la regeneración (como estrategia de compensación) que incluso en la próxima edición de Fitur2023 ya aparece.

Sin embargo, cuando se habla de sostenibilidad su comprensión, su implementación y esencialmente sus beneficios siguen sin tenerse claros y es urgente revertir esa situación. ¿El porqué? Vamos a verlo.

Lamentablemente el término y concepto de sostenibilidad se ha puesto de moda, porque la oferta está convencida que es un valor que ayuda a vender, y esto ha desembocado en un “greenwashing” casi desbordado.

Es muy extraño ver alguna empresa, o destino turístico que no se promocione como sostenible, lo que cada vez está provocando una mayor desconfianza en la demanda.

En muchas ocasiones se ha transformado, a nivel de marketing, el apellido comercial de “verde” o el prefijo de “eco” por el de sostenible, sin un criterio técnico que lo avale y lejos de cumplir con unos objetivos de calidad y competitividad.

Por usar el ejemplo de la agricultura, que pasó de ser natural a ecológica, luego en los casos más avanzados a orgánica y ahora se habla de sostenible y en poco tiempo debería de pensarse en regeneradora del entorno natural donde se desarrolle, porque al fin y al cabo se trata de pensar en recuperar todo lo que se pueda en el ecosistema de origen y evitar tratamientos adversos y agresivos contra el entorno y los propios cultivos, para de esta forma, lograr que el recurso primario sea sostenible y por tanto competitivo, y esto implica una gestión eficaz y de calidad.

Pues algo similar ocurrirá con el turismo y en concreto con los destinos, que son los territorios que acogen esta actividad productiva y que dependen del entorno de una forma muy directa, ya que son los espacios donde también se pueden actuar contra los impactos negativos de la crisis climática y de biodiversidad y de esta forma no solo mitigar sino encontrar oportunidades de mejora para el negocio turístico.

Para ser sostenible, primero es necesario tener un entorno de destino saludable, conservado y con una calidad percibida

Los destinos deben usar la sostenibilidad para tener éxito y no lo contrario, es decir usarla como una herramienta y no como un fin u objetivo.

Para ser sostenible, primero es necesario tener un entorno de destino saludable, conservado y con una calidad percibida, tanto a nivel ambiental, como social y económica.

Una vez se ha conseguido este status bien porque existía, bien porque se ha regenerado (algo necesario en una mayoría de destinos) es cuando es imprescindible buscar la sostenibilidad para que esta situación perdure en el tiempo y así el negocio turístico funcione correctamente.

Es necesario asumir que los recursos que se usen para la producción turística son limitados y por tanto su gestión ha de ser eficaz al máximo, para evitar su agotamiento o deterioro.

Entender e implementar la sostenibilidad en el turismo, incluyendo la regeneración previa, es sin duda “innovación”, que deberá usar la mejor tecnología disponible.

 

Arturo Crosby

Editor de Natour magazine.