En un briefing previo a su marcha a Perú para incorporarse a las negociaciones, Magro incidió en que la Cumbre de Lima (COP20) es «clave» para que los países logren acordar un tratado o protocolo internacional -la forma jurídica está aún por definir- que sustituya al de Kioto.
Determinar en Lima los elementos fundamentales que debe contener el nuevo acuerdo es «importantísimo», destacó la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, ya que el hecho de que quedasen tantos flecos sueltos por negociar a última hora es considerada una de las principales razones por las que falló el intento anterior de alcanzar ese acuerdo, en Copenhague.
Para España «es fundamental que los elementos clave del futuro acuerdo queden cerrados en Lima», y, en ese sentido, la delegación negociará «para que todos los países puedan sentirse cómodos con esos elementos y sumarse al acuerdo.
Al igual que la Unión Europea, España quiere que sea un tratado (figura con más peso jurídico que un protocolo) «jurídicamente vinculante para todos los países», y que cuente con un sistema de contabilidad de emisiones «común y transparente» para todos los firmantes.
Reparto de emisiones
La delegación nacional defenderá que los compromisos que asuman los estados se revisen de manera regular, y que no se repliquen las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo que hizo el Protocolo de Kioto.
Asimismo, tratará de que en Lima «se clarifiquen cuáles deben ser las contribuciones de cada país al nuevo acuerdo», así como la información que cada estado deberá aportar junto a sus compromisos de reducción, que, inicialmente, han de ser presentados a Naciones Unidas antes del 31 de marzo.
Según Magro, España apoya el avance de las negociaciones en uno de los principales grupos de trabajo en la Cumbre de Lima, que persigue aumentar la ambición de los países en materia de reducción de emisiones antes de 2020, año en que entraría en vigor el acuerdo de París.
En el marco del Protocolo de Kioto, España asumió el compromiso de reducir sus emisiones en los sectores difusos, como el transporte, la edificación o la industria, de cara a 2020 en un 10% respecto a 2005.
Además de los negociadores de la Oficina Española de Cambio Climático y de su directora, a la fase ministerial de la Cumbre de Lima asistirán la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina y el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos.
Su agenda oficial recoge casi una veintena de reuniones bilaterales con altos representes de otros estados y de Naciones Unidas, además de un evento especial para conmemorar el décimo aniversario de la creación de la Red Iberoamericana de Oficinas de Cambio Climático (RIOCC).
El Ministerio ha preparado, además, un apartado especial en su web con toda la información sobre la Cumbre de Lima.EFE
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