El pájaro pergolero macho, es un claro ejemplo del poder de la selección sexual y nos da muchas claves de lo que en ocasiones sí importa en un cortejo.
Un arquitecto en tu vida
Se trata de todo un seductor con dotes de arquitecto y diseñador que ocupa su tiempo en construir un nidito de amor con forma de pérgola y/o cenador y decorar la entrada como si de una alfombra roja se tratara con toda clase de conchas, plumas de colores, nueces, o guirnaldas de heces de oruga que brillan con el rocío.
Acabada la faena, y cuando ve asomarse a una hembra concentra todos sus esfuerzos en el contoneo y el canto con la esperanza de que alguna se quede prendada de tanto poderío.
Conseguido el objetivo, volverá de nuevo a lo suyo, porque no acompañará a la hembra a construir el nido en el que ella solita incubará los huevos y criará a todos a sus polluelos.




