Vista del Ebro a su paso por Zaragoza. EFE/Javier Cebollada.

RESIDUOS ZARAGOZA

Zaragoza lanza una prueba piloto para evitar que lleguen toallitas a los ríos

Publicado por: efeverde 4 de julio, 2022 Zaragoza

El Ayuntamiento de Zaragoza ha implantado una prueba piloto en tres aliviaderos de la ciudad para tratar de reducir el volumen de toallitas y otros materiales higiénicos que llegan a las riberas de los tres ríos de la ciudad, consistente en un sistema de planchas metálicas y mallas que retendrá buena parte de estos residuos mientras deja pasar el agua.

La consejera municipal de Infraestructuras y Medio Ambiente, Patricia Cavero, ha visitado este lunes el parque San Pablo, donde se ha instalado uno de estos sistemas, que también se han implementado en los parques Ríos de Aragón y Bruil y que, si ofrecen buenos resultados, se extenderán progresivamente al resto de aliviaderos de la capital aragonesa.

La red de saneamiento cuenta con diferentes aliviaderos situados, generalmente, en las riberas, unos dispositivos que, cuando se producen fuertes lluvias, cumplen la misión de derivar el exceso de agua hacia el medio natural para evitar inundaciones en las calles y daños en las canalizaciones.

Cuando eso ocurre, las toallitas y el resto de los productos mal desechados que circulan por esa tubería son arrastrados por el agua junto a colillas de tabaco, plásticos, hojas o arenas que se cuelan por los sumideros.

Reducción de la llegada de sólidos al río

Este ingenio pretende reducir la llegada de sólidos al río, de manera que se estima que cada uno de ellos puede retener entre 1.500 y 1.800 kilos de residuos después de un episodio de lluvia intensa.

De hecho, la sociedad municipal Ecociudad los va a probar durante todo el verano porque es precisamente la época del año en la que se suelen registrar más precipitaciones de este tipo y cuando más entran en funcionamiento los aliviaderos de la red.

Cavero ha destacado que la ciudad tiene “grandes problemas” en sus depuradoras y en las riberas a causa de materiales higiénicos mal desechados ya que, aunque su etiqueta afirme que se descomponen rápidamente, “no es así, tardan muchísimo tiempo y quedan tanto en las tuberías como en las orillas de los ríos”.

La consejera ha recalcado que las toallitas y residuos similares, como el material higiénico femenino, las tiritas, los discos de algodón o los bastoncillos, “no deben tirarse nunca por el váter”, ya que, como ha enfatizado, el inodoro “no es una papelera”.

Todos estos productos contienen fibras que no son biodegradables o que tardan mucho más tiempo en descomponerse de lo que les cuesta recorrer la red de tuberías y llegar a las depuradoras, un hecho que tiene como consecuencia que esas fibras se enreden a lo largo de las conducciones, lo que provoca atascos e importantes averías.

Responsabilidad individual de la ciudadanía

“Esta prueba piloto nos va a ayudar”, ha afirmado Cavero, quien, no obstante, ha advertido a la ciudadanía de que no olvide que también se trata de una responsabilidad individual hacer buen uso de estos productos.

De hecho, ha recordado que el consistorio tuvo que invertir 2 millones de euros y más de un año de obras en la rehabilitación del digestor primario de la depuradora de La Almozara, que colapsó por la acumulación de restos de toallitas.

Estos materiales y otros residuos fibrosos mal desechados por el inodoro tienen que ser retirados cuando llegan a las depuradoras para evitar que atasquen las instalaciones y ocasionen graves averías.

Así, solo el año pasado Ecociudad retiró más de 360 toneladas de toallitas en estas instalaciones y su separación y el traslado al vertedero cuestan a las arcas municipales más de 150.000 euros anuales, a lo que hay que sumar la reducción de la vida útil de los equipos e instalaciones. EFEverde.

 

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