La «Chelydra serpentina» pesaba 16,5 kilos y su caparazón tenía un longitud de 43 centímetros, con una fractura abierta en la parte delantera que afectaba a la columna vertebral, hipotermia marcada, anemia severa por hemorragia e infección avanzada.
Se trata de una especie exótica invasora que habita en zonas de aguas abundantes, sobre todo en fondos lodosos con mucha vegetación, que procede de zonas situadas entre el sur de Canadá y la costa tropical de Ecuador.
Son animales de difícil manejo por su fuerza, rapidez y agresividad y muerden, por lo que la dirección general de Medio Ambiente llama a evitar introducir y liberar en espacios naturales especies exóticas invasoras, como cotorras argentinas o galápagos de Florida, pues pueden ocasionar graves perjuicios a la biodiversidad, hábitats y ecosistemas de la región de Murcia.
Su impacto en el ambiente es grave, ya que puede perjudicar la estabilidad del entorno natural, pues pasado un cierto tiempo consiguen adaptarse al medio y colonizarlo, de forma que acaban desplazando a las especies autóctonas. EFE
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