El parque de viviendas españolas se encuentra en una situación crítica en España. Es uno de los más envejecidos de Europa, pues más de la mitad de los edificios residenciales en nuestro país, alrededor de 5,5 millones, fueron construidos antes de 1980.
Pero lo más alarmante no es sólo que haya tantos edificios con más de 40 años, sino que el 80% de estos edificios presenta bajas calificaciones en términos de emisiones y consumo energético.
Ante esta realidad, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que persigue una reducción de un 23% de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a 1990, estableció la meta de lograr la rehabilitación energética de 1,2 millones de viviendas para el año 2030.
Y la buena noticia es que casi el 80% de los españoles está comprometido con esta meta y está dispuesto a pagar más por una vivienda sostenible, según el I Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad elaborado por UCI (Unión de Créditos Inmobiliario).
Rehabilitación sostenible
Pero esta situación no afecta únicamente a los edificios de viviendas, sobre los que las personas de a pie pueden tener alguna responsabilidad. Esa obsolescencia también se cierne sobre los edificios de oficinas.
Según el informe European Obsolescence elaborado por Cushman & Wakefield, más del 75% de los edificios de oficinas en Europa corren el riesgo de quedar obsoletos en 2030, a menos que los propietarios inviertan en mejoras o encuentren nuevos usos para ellos.
Las demandas cambiantes de los ocupantes, el trabajo híbrido, la legislación sobre sostenibilidad y la incertidumbre económica son factores que aceleran la necesidad de modernizar estos activos. Los ocupantes de oficinas buscan espacios de trabajo de alta calidad que cumplan con los estándares ambientales, de bienestar y conectividad digital.
En los últimos años, el 54% de la demanda total de oficinas ha sido para activos con altos estándares y certificaciones. Y además, se espera que esta tendencia se intensifique en mercados como Praga, Budapest, Milán, Varsovia, Madrid, Barcelona y Londres. En España en concreto, los espacios de calidad representaron el 64% de la absorción total de oficinas.
Tanto la legislación como las expectativas de los ocupantes presionan a las oficinas con bajo rendimiento energético a actuar para evitar la obsolescencia legal. Porque es alarmante que alrededor de la mitad del stock de oficinas en Europa tenga más de 30 años, y solo el 14% se haya construido o renovado en la última década.
En España, el 53% del stock de oficinas se construyó antes del año 2000 y solo el 14% se ha construido o reformado en los últimos 10 años, según el análisis de Cushman & Wakefield.
Enfoque sostenible
Está claro que el sector debe afrontar un abordaje integral de la sostenibilidad, contemplándolo desde el punto de vista de los criterios ESG. Y por ello es imprescindible hablar de la rehabilitación de edificios en España con un enfoque sostenible y moderno.
Para ello hay que trabajar en generar confianza en los diferentes ámbitos para superar las brechas de competitividad que existen desde hace más de 30 años. Ya que, como en muchos otros ámbitos, la sociedad exige hechos y medidas contrastables que les permitan confiar en las palabras.
Ahí es donde entran en juego organizaciones especializadas con una amplia trayectoria trabajando para eliminar brechas de competitividad mediante la generación de confianza. Aportaciones como la Certificación de Reforma Sostenible son una pieza clave en el juego.
Con el fin de garantizar el proceso e impulsar su actualización con una base sostenible, se han elaborado procesos que evalúan tanto la sostenibilidad de los materiales (envolvente, instalaciones y equipamiento), como la mejora de los parámetros de sostenibilidad de la vivienda reformada (eficiencia, circularidad de materiales o confort, entre otros), lo que ayuda a diferenciar las viviendas en el mercado.

De esta manera no solo mejorará la eficiencia energética y se reducirán las emisiones, sino que también se impulsará la competitividad en el mercado y mejorará la calidad de vida de los ocupantes.
Las empresas, los gobiernos y los ciudadanos deben unirse para promover políticas y programas que fomenten la rehabilitación sostenible y aseguren un futuro más verde y próspero para todos.
(*) José Andrés Martínez es mánager de Construcción e Industria de AENOR.

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Medio Ambiente y Ciencia en EFEnoticias y EFEverde
Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde





Debe estar conectado para enviar un comentario.