Bruselas, 30 sep (EFE).- Las lagunas legislativas de la Unión Europea alimentan los delitos contra la fauna silvestre porque permiten el tráfico de estas especies, según afirma un informe publicado por el Fondo Internacional del Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés) junto a otras organizaciones.
«Los traficantes de fauna silvestre venden abiertamente animales adquiridos ilegalmente dentro de la UE, sabiendo perfectamente que pueden salirse con la suya debido a las lagunas existentes en la legislación europea», afirmó en un comunicado la jefa de ciencia de la plataforma Pro Wildlife, Sandra Altherr.
La Unión Europea es uno de los mayores importadores mundiales de fauna silvestre, según el estudio publicado este martes realizado a partir del análisis de casos de diecisiete países que muestran cómo operan estas redes de tráfico para abastecer a clientes de la UE.
Ejemplos de especies afectadas
Las especies normalmente se capturan en la naturaleza y se importan desde el país de origen, violando la ley nacional.
A pesar de que muchas especies de las que se comercializan en la UE están protegidas a nivel nacional, al no estar listadas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), se pueden importar, exportar y comercializar legalmente dentro de la UE.
Este es el caso de los lagartos de Cuba anolis porcatus y anolis bartschi, ejemplos que destaca el informe para ilustrar cómo, al no estar esos animales en la lista CITES, se pueden vender en Europa.
Europa como centro del tráfico
Para los autores del estudio, en el que participan también las organizaciones Human World For Animals, Four Paws y WCS, el problema radica en que no existen sanciones ni penalizaciones en la UE, salvo en Malta, por el comercio de especies protegidas a nivel nacional que hayan sido obtenidas en violación de la legislación nacional.
Esto ha provocado que la UE no solo se convierta en un centro de origen, destino y tránsito del tráfico de fauna silvestre, sino que los expertos consideran «alarmante» el número de ciudadanos europeos clientes y traficantes de estas especies.
Incluso advierten que la UE está siendo utilizada para reexportar a Estados Unidos animales capturados ilegalmente en su país de origen, como «criados en cautividad» para eludir la ley estadounidense. EFE
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