Uno de los principales retos de una especialidad periodística todavía joven, como la medioambiental —y más específicamente la centrada en el cambio climático— es la dificultad para formarse. La buena noticia es que, poco a poco, van surgiendo propuestas cada vez más sólidas e interesantes.
En ese camino, la Fundación Gabo apostó desde muy temprano por estas cuestiones. Lo recuerdo con nitidez. En 2006 impartí con la Fundación uno de los primeros talleres en el barrio de Altavista, en Caracas, y un año después, en 2007, repetimos experiencia en Cartagena de Indias, en ambos casos en colaboración con la CAF. Entonces fuimos pioneros. Y ya en aquellas primeras convocatorias resultó evidente el interés y la pasión de las y los periodistas participantes. De allí salieron iniciativas tan sugerentes como el grupo “El mono aullador”, surgido tras el taller de Venezuela, o la propuesta de lanzar una Unión de Periodistas Ambientales de Latinoamérica, en el encuentro de Cartagena.
Más allá de los contenidos, la interacción entre los participantes, la convivencia y el intercambio de experiencias fueron enriquecedores no solo para los talleristas, sino también para mí, como maestro. De hecho, parte de aquel impulso colectivo tuvo continuidad: algunos periodistas de esas primeras ediciones participaron años después en la Guía para periodistas sobre cambio climático y negociación internacional que coordiné en 2009. Fue uno de los primeros textos en español (si no el primero) concebidos para ayudar a los profesionales de la información a abordar este tipo de coberturas sobre la compleja negociación climática. Con el tiempo, he confirmado que las relaciones que se tejen durante los talleres son uno de los mejores legados de la Fundación Gabo.
Ahora he tenido la oportunidad de impartir un nuevo taller online y comprobar que aquella semilla ha germinado. Es reconfortante constatar el gran interés que estas temáticas despiertan entre compañeras y compañeros de medios latinoamericanos, dispuestos a seguir contando historias sobre una realidad cercana que ya nos concierne a todos. Porque la crisis climática y sus efectos no son un problema remoto: están en nuestro día a día. Esa ha sido, quizá, una de las enseñanzas centrales de este taller: tomar conciencia de cómo un asunto global se concreta en problemas e historias locales, protagonizadas por personas, especies y ecosistemas.
También es significativo que la participación haya sido tan elevada apenas unos días después de la COP27, cuando la agenda informativa estaba saturada de contenidos climáticos. Ese dato confirma que estamos ante un campo informativo de enorme interés para la sociedad y, al mismo tiempo, ante una comunidad profesional que reclama más formación en esta área.
En esta ocasión, además, se ha conformado un grupo equilibrado: profesionales de distintos ámbitos, con trayectorias diversas y proyectos en diferentes soportes. Esa variedad ha favorecido un intercambio de experiencias especialmente fértil, con aprendizajes que pueden replicarse en cada redacción. Es cierto que el formato online no permite siempre construir una relación tan cercana como la presencial, pero también aporta ventajas claras: reduce emisiones y amplía la accesibilidad, permitiendo la participación de personas ubicadas en lugares muy diferentes.
Por todo ello, es obligado dar las gracias a la Fundación Gabo y a la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina por apostar por la especialización periodística, algo esencial para sostener un periodismo ambiental y climático de calidad.
Arturo Larena
Director de Medio Ambiente y Ciencia de EFE / EFEverde
Maestro de Fundación Gabo
Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Medio Ambiente y Ciencia en EFEnoticias y EFEverde
Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde
Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)




