Las aguas del Ebro comienzan a regresar a su cauce y los municipios ribereños de Navarra, La Rioja y Aragón, incluida Zaragoza, empiezan a dejar atrás la última gran avenida del río, que ha sido "descomunal" pero no histórica, al menos no en toda la cuenca, gracias a la prevención ...
Debe estar conectado para enviar un comentario.