la destrucción de los fondos marinos bioimatge en efeverde coral blanco

La destrucción de los fondos marinos. Por (*) Manuel González (Bioimatge)

El vídeo ha sido grabado a unos doscientos cincuenta metros de profundidad en la pared Sur del cañón del Cabo de Creus. En las imágenes puede verse como los filamentos abandonados de palangres de profundidad se han enganchado a ramas de corales blancos y de otros madreporarios. Con los movimientos del agua producidos por las corrientes marinas, en ocasiones muy fuertes, estos filamentos se van moviendo y acaban rompiendo a estos frágiles organismos.

En las zonas de pesca habituales el paisaje es desolador. Las rocas están recubiertas por una maraña de hilos de plástico que tardarán centenares de años en descomponerse.

Destrucción de los fondos marinos

Hace menos de un siglo muchas de estas rocas tenían una gran cantidad de vida alrededor de los madreporarios. Eran unos ricos ecosistemas marinas de gran importancia ecológica. Actualmente muchas de estas comunidades han desaparecido y las que quedan corren el riesgo de quedar reducidas a un lecho de sedimentos con fragmentos de corales muertos y con una biodiversidad empobrecida.

Numerosas especies de peces comerciales viven a mucha profundidad. A menudo se les pesca a quinientos y hasta mil metros de la superficie del mar. Para ello generalmente se utilizan los llamados palangres de fondo.

El palangre consta de una línea principal de la que salen derivaciones cortas en las que se hallan los anzuelos, cada uno con su correspondiente cebo. En el caso del palangre de fondo la línea reposa sobre el lecho marino y puede tener muchos kilómetros de longitud y llevar varios miles de anzuelos. Esta modalidad de pesca se utiliza para capturar la merluza o el rape, por ejemplo.

Estas líneas son monofilamentos de polímeros sintéticos como el nailon, el polipropileno o el fluorocarbono. Estos materiales plásticos les confieren la elasticidad, la resistencia, el coeficiente de torsión adecuado y una duración muy superior a las que antiguamente tenían los aparejos de pesca hechos con fibras naturales.

Durante las operaciones habituales de pesca si las líneas se enganchan en alguna roca del fondo pueden acabar rompiéndose. Si esto ocurre el pescador puede recuperar una parte de ella pero el resto queda sobre el fondo. Son filamentos abandonados de centenares o miles de metros de longitud.

Manuel bioimatgeManuel González (BIOIMATGEwww.buscandoelazul.com .-

[divider]

Más información en Bioimatge y Buscando el azul

Estos contenidos se pueden republicar, citando el origen y autoría.

Otras entradas de Nos mojamos

Secciones:

Imagen de Redacción EFEverde

Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.