Petra Kelly, afirmaba que: “hay una relación clara y profunda entre militarismo, degradación ambiental y sexismo”. Desde entonces, muchos de los trabajos llevados a cabo desde cualquier perspectiva ecologista vienen subrayando que el empoderamiento de las mujeres es clave para combatir el desarrollismo suicida en el que nos encontramos.
Tanto la pobreza como el cambio climático, tienen un impacto diferente en hombres y mujeres (Aguilar, 2009) como consecuencia del sistema patriarcal de relaciones de género, que asigna a las mujeres una vinculación más estrecha con la naturaleza.
En Greenpeace, somos conscientes de la necesidad de provocar y producir cambios en el modelo económico depredador de los recursos del planeta que rige en la actualidad. Bajo la premisa anterior, podemos decir que los feminismos reflejan y denuncian la reproducción de desigualdades culturales y globales.
La lucha contra el cambio climático no es posible sin la agenda de las mujeres
Las repercusiones del cambio climático no nos afectan a todas las personas por igual; la pobreza determina la vulnerabilidad, tanto en el nivel individual como en los países. Sabemos que la pobreza es –en gran parte– femenina, esto significa que la mayoría de las personas en situación precaria son mujeres.
En la mayor parte de los países en desarrollo, las mujeres son las principales productoras de comida, las encargadas de trabajar la tierra, mantener las semillas, recolectar los frutos, conseguir agua… Entre un 60 y un 80% de la producción de alimentos en estos países recae sobre las mujeres. Por eso son también, junto con sus hijos, son las más afectadas por los impactos del cambio climático en la agricultura de subsistencia y sufren más el hambre, la deforestación o la escasez agua.
Pese a lo anterior, las mujeres no son las titulares de las tierras que cultivan, ni de las cosechas, ni son las encargadas de tomar las decisiones respecto a sus vidas y a esos recursos, a pesar de que son ellas quienes los gestionan. El control por parte de las mujeres de los recursos es el que saca de la pobreza a las familias. Por eso buscan cuidar los recursos naturales y no explotarlos hasta agotarlos. Sin tener en cuenta a las mujeres como sujetos activos de esta gestión, el cambio no es posible ni deseable.
Si no incluimos a las mujeres como actoras y protagonistas del cambio, con las mismas oportunidades y derechos, los cambios necesarios para que el mundo y las personas que lo habitamos lleguen a buen puerto, no podrán darse. Las políticas, instrumentos, mecanismos y fondos aplicados para combatir el cambio climático no pueden ser neutrales al género. Esta es una oportunidad que permite empoderar a las mujeres y que avanza en la construcción de la igualdad.
(*) Cecilia Carballo es directora de Programas de Greenpeace España
Licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense y experta en Función Gerencial en las Organizaciones no gubernamentales por ESADE, Cecilia Carballo cuenta con más de 20 años de experiencia de trabajo en el ámbito del desarrollo.
Hasta incorporarse a Greenpeace en enero de 2017, trabajó, entre otros, como directora ejecutiva de IPADE (desarrollo local y cooperación internacional en materia de sostenibilidad) durante 10 años; Evaluadora del Fondo Mundial para el logro de los Objetivos del Milenio. Fondo ODM – Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, durante 5 años; desde 2012 para la Red Zahoz en asesoramiento en temas de economía sostenible y empleo verde para el desarrollo y la internacionalización o en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid en el diseño de sus políticas públicas de sostenibilidad y la puesta en marcha de iniciativas innovadoras desde la economía sostenible y el empleo verde.
Gran amante y defensora del medio ambiente, es vicepresidenta de Alianza por la Solidaridad. Ha sido presidenta de la fundación EQUO y miembro de la Junta de Gobierno de la CONGDE, además de trabajar en labores de asesoramiento y evaluación medioambiental para diferentes instituciones, empresas y ONG.

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFEverde
También te puede interesar:
El cambio climático tiene nombre de mujer. Por Gustavo Catalán Deus
Otras tribunas de Creadores de Opinión Verde (#CDO)
Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Efeverde y Efefuturo





Debe estar conectado para enviar un comentario.