Tenemos un gran reto global en materia de biodiversidad. Por (*) Pablo García (Forética)

Publicado por: generico 5 de diciembre, 2022

Tenemos un gran reto global en materia de biodiversidad. La Visión 2050, del Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible, identifica la pérdida de biodiversidad como uno de los tres retos fundamentales a los que nos enfrentamos en el ámbito de la sostenibilidad, junto con la emergencia climática y el aumento de las desigualdades.

Los expertos coinciden en que nos enfrentamos a una extinción masiva, probablemente sin precedentes, de las especies que habitan la Tierra.

Además de tener un valor intrínseco, las especies son básicas para nuestra propia supervivencia, al proporcionarnos innumerables bienes y servicios, algunos tan directos como materias primas, alimentos, medicamentos o agua de calidad, pero también usos científicos, recreativos, paisajísticos y de regulación, entre muchos otros.

De hecho, se estima que más de la mitad del Producto Interior Bruto global depende directa o indirectamente de la naturaleza y sus servicios, entendiendo por naturaleza, además de a la biodiversidad, a entidades no vivas como el agua, el suelo o los océanos, y fenómenos atmosféricos como el clima.

Pese a su importancia, esta crisis ha estado siempre relegada a un segundo plano.

No se han cumplido, ni a nivel global ni en el caso de España, ninguna de las 20 metas de Aichi fijadas para 2020 en materia de biodiversidad.

Ahora nos encontramos en un momento clave, con la celebración de la COP15 del Convenio de Diversidad Biológica, que se celebrará entre el 7 y el 19 de diciembre en Montreal, Canadá.

El Convenio de Diversidad Biológica es uno de los convenios ambientales surgidos en la Cumbre de la Tierra de Río, en 1992, que tiene como objetivos principales la conservación de la biodiversidad, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios resultantes de los recursos genéticos.

Su reunión número 15 se iba a celebrar en Kunming (China) en 2020, pero se ha ido retrasando por el COVID-19, hasta trasladarse a Montreal más de dos años después.

El objetivo fundamental de esta cumbre es fijar el marco global de biodiversidad post-2020, plan estratégico internacional para guiar las políticas en biodiversidad durante los próximos años.

Tiene el propósito de transformar la relación de la sociedad con la biodiversidad para 2030, y asegurar que en 2050 vivamos en harmonía con ella.

Se espera, por tanto, que se formalice un pacto equivalente al Acuerdo de París.

Pese a la gran relevancia de este marco global, todavía quedan muchos puntos pendientes, que se tratarán de cerrar en esta COP15.

Una de las discrepancias más destacada es la que propone la protección del 30% de tierra y océanos globalmente para 2030, conocido como objetivo 30x30.

Otro tema cuyo texto es difícil de consensuar entre los diferentes países es sobre la prevención de la denominada “biopiratería”, mediante la cual se utiliza ilegalmente a la biodiversidad de países en desarrollo, así como los conocimientos de los pueblos indígenas, para obtenerse un uso comercial sin la autorización de sus creadores.

También se debate la relación de la biodiversidad con la lucha contra el cambio climático, conocida como su crisis gemela, por las numerosas interrelaciones que presentan.

En este caso, hay divergencias tanto respecto a la terminología utilizada para las soluciones basadas en la naturaleza, como al hecho de incluir un objetivo numérico.

Del mismo modo, es objeto de controversia la reducción de la contaminación en todas sus fuentes, pues hay corrientes que piden disminuir radicalmente los fertilizantes y pesticidas para 2030, mientras hay voces que indican que no es posible llevar esto a cabo.

En esta línea, debe cerrarse también el texto sobre la reformulación de los subsidios de actividades perjudiciales para el medio ambiente.

El último borrador hace especial mención a agricultura y pesca, lo cual es objeto de discrepancia.

Y, al igual que ocurre en las cumbres del clima, la financiación de esta transformación sistémica es uno de los aspectos clave a abordar.

Los países en desarrollo piden a los desarrollados un importante apoyo en financiación de la conservación de la biodiversidad (al menos 100 billones de dólares anualmente hasta 2030), algo para lo que no parece fácil llegar a un acuerdo.

Así mismo, se espera que esta COP15 tenga una gran repercusión para las empresas, ya que probablemente de esta cumbre surgirán nuevas regulaciones y obligaciones.

Muchas empresas se están anticipando y comenzando a fijarse objetivos y reportar en materia de biodiversidad, en particular, y de naturaleza, en general, con el principal objetivo de ser ‘nature positive’ para 2030.

Desde Forética confiamos en que en la COP15 se acuerden criterios claros y ambiciosos, para poner en marcha una estrategia global común para atajar un problema tan sumamente importante como es la pérdida de biodiversidad.

Y en esta línea estamos trabajando con las 10 empresas de la iniciativa Nature Business Ambition, líderes en sus sectores y que abanderan esta incorporación de la biodiversidad en sus estrategias.

Pablo García es gestor de proyecto de Forética.

Además, para seguir de cerca todo lo que ocurra en Montreal y poder dar visibilidad a lo que estamos haciendo en España en materia de naturaleza, habrá representación de Forética en la COP15, participando en diferentes eventos centrados en la contribución del sector privado a este gran reto.

(*) Pablo García es gestor de proyecto de Forética y manager de la iniciativa Nature Business Ambition.

 


 

Creadores de Opinión Verde #CDO es un blog colectivo coordinado por Arturo Larena, director de Medio Ambiente y Ciencia en EFEnoticias y  EFEverde

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